Buenavista Golf

Buenavista Golf

El campo de golf de Buenavista destaca por la especial belleza de su entorno entre el macizo de Teno y el Océano Atlántico, con quien limita, y por ese diseño tan especial producto de la imaginación de uno de los mejores golfistas de todos los tiempos: D. Severiano Ballesteros.

Decía Seve, que el campo de golf de Buenavista, se caracteriza porque la mayor parte de  sus hoyos, puede afrontarse de diferentes maneras, lo que a la postre confiere al circuito esa especial  emoción que producen los puzles no resueltos o de solución múltiple.

El campo tiene 18 hoyos, con par 72 y una longitud de 6.019 metros. La Casa Club está situada en alto en el centro del campo con vistas panorámicas desde las terrazas y cafetería hacia todos los hoyos.

Consta de 6 hoyos para los pares 3, 4 y 5. En la primera vuelta, los hoyos más exigentes serán los pares 4, mientras en la segunda se exigirá mayor precisión en los pares 3, sobre todo, en el 15 y en el 17 por estar situados al borde del acantilado.

Los greenes de 5 hoyos están pegados al acantilado y ofrecen la sensación de pegarle a la bola hacia el océano. El lago central, entre los hoyos 9 y 18, enfrente de la Casa Club, está unido mediante cascadas proporcionando así un ambiente especial. Las calles se han diseñado respetando al máximo el terreno natural, plantando las nuevas áreas con especies de la zona. Forma parte de la filosofía de gestión de este magnífico recinto deportivo y lugar de ocio, que es hoy el Club de Golf de Buenavista,  el compromiso con la naturaleza, al estar enclavado el campo en una zona especialmente privilegiada en estos aspectos.

Así, prueba irrefutable de ese compromiso, ha sido, la Obtención de la ISO 14001, Sistema de Gestión Medioambiental acreditado por TÜV, para minimizar los impactos negativos del campo sobre el medio ambiente. La activa protección de la flora autóctona, con la integración de rodales naturales en el campo de golf y mantenimiento de especies raras como la Limonium Fructicans. La protección de la fauna autóctona, entre la que destaca, la reintroducción del Águila pescadora (en peligro de extinción) y el fomento de la zona como lugar de descanso de las aves migratorias.También la conservación de restos arqueológicos, como el conjunto arqueológico de La Fuente, Conchero de Punta Negra, así como otros concheros y cuevas originales de la población prehispánica de Tenerife.

Y finalmente, los denodados esfuerzos que desde el Club, se han hecho para lograr la aún pendiente, restauración definitiva de la Hacienda de la Fuente del Cuervo, esa espléndida mansión solariega, a la que en el pasado pertenecieron los terrenos que actualmente forman éste muy recomendable campo de Golf de Buenavista.